V
iendo TN Ecología me enteré de un hecho aberrante: balleneros japoneses partieron hacia el Pacífico Sur en una nueva temporada de caza científica. Vos te preguntarás que tiene de científico esta matanza y la respuesta es que esa denominación responde a enmascarar el verdadero proposito del periplo; llevarse la mayor cantidad de ballenas de nuestras costas para vender su carne en el mercado internacional. En una muestra más de que el poder de los billetes puede más que el de las palabras y el raciocinio, a esta ¿actividad? reiterada a lo largo de los últimos años se le agregó a pesar de las reiteradas críticas de la Comunidad Internacional, la caza de 50 rorcuales tropicales o ballenas de Bryde (Balaenoptera edeni) y 10 cachalotes (Physeter macrocephalus). Ninguna de estas especies había sido capturada legalmente desde que en 1986 entrara en vigor la moratoria internacional sobre la caza comercial de ballenas.
Al mismo tiempo, Japón continuará con la "caza científica" de otras 440 ballenas minke en el Santuario de Ballenas de la Antártida. Algunos gobiernos, como Estados Unidos o Nueva Zelanda, ya han mostrado su oposición, incluso amenazando con imponer sanciones económicas si finalmente se lleva a cabo. Japón, mientras, ha enviado a sus arponeros a perpetrar su caza. Una caza científica que acabará con varios miles de toneladas de carne de ballena que se venderán a precios increibles en el mercado.
El Comité Científico de la CBI ha decidido no aceptar la estima de población de ballenas minke que presentó Japón hace algunos años que cifraba en 760.000 los ejemplares de esta especie en el Hemisferio Sur. Los científicos consideran que estos números están abultados y la población debe ser realmente menor. Además, han aceptado que las ballenas minke de ambos hemisferios son poblaciones diferentes y, por tanto, no pueden ser "sumadas" para justificar volúmenes de caza generales.
La estima actualmente vigente sobre la población de ballenas minke en la Antártida había sido duramente criticada desde su presentación en 1992, ya que se basaba en un trabajo de censo de cetáceos llevado a cabo por investigadores japoneses y soviéticos que presentaba serias discrepancias con otros realizado posteriormente. Mientras que en uno de los sectores de mayor densidad de ballenas (el área V) se había estimado una densidad de 280.000 individuos, unos pocos años después las cifras habían dado sólo unas 56.000. La "disminución" en el número de ballenas no indica que esta población disminuyera drásticamente en sólo cinco años, sino que pone de manifiesto la dificultad que tiene contar y censar ballenas, y las altas probabilidades de equivocarse al realizar una estima.
Japón, a pesar de las graves incertidumbres, decidió estimar por lo alto y dar una cifra total para la Antártida de 760.000 ejemplares y sobre la cual ha justificado su continuación con la caza. Ahora el Comité Científico de la CBI le quita la razón.

FUENTE

3 comentarios:

CAIN dijo...

put los japoneses la llevan en tecnologia, pero puta que son una mierda en el individualismo. pensando sólo en ellos destruyen todo lo que tienen en frente

without dijo...

Estos japos, tienen la mente privilegiada para crear alta tecnología y luego no son capaces de utilizar ni una sola neurona para lo que realmente importa...(a lo mejor es porque ya tienen un prototipo de ROBOT_BALLENA que lanzarán al mercado en los próximos años...Sino, no se entiende)
Saludos!

adam dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.