SOBREDOSIS DE TV

L
a televisión es (¿o fue?) un aglutinante de la familia. Gran parte de nuestra comunidad toma a la caja boba como un hogar repleto de leños alrededor del cual los integrantes de la casa se apiñan, regocijándose con el calor que le provée. Eso se da particularmente en la cena, cuando el o los trabajadores que estuvieron en la calle buscan evadirse y limpiar su craneo de la rutina y la malaria con la escoba catódica. También los pibes, que terminaron sus tareas, su preparación de materias y la madre, que seguramente está desplomada después de un día de limpiar, cocinar, lavar y hasta en algunos casos, laburar fuera de esas cuatro paredes.
Ahora bien, esta gente que tiene como momento de comunión a ese instante gastronómico luego de un día mínimamente agobiante ¿se merece esta televisión? Ya no existe límite alguno y hoy comparten con nosotros la mesa los pezones erectos de Nazarena Velez, la garompa de Carlos Jr y un par de delincuentes que nos cuentan que violaron y mataron a una mujer después de robarle porque, bueno, así es la jugada, papá...
No es que sea mojigato ni pacato, simplemente es que ya no hay filtros y el material a exponer va in crescendo, apelando al morbo propio del ser humano para sumar una décima más de rating. Si bien la TV es divertimento y no tiene que ser necesariamente un profesor universitario, la degradación a la que es objeto (y por traslación lo somos nosotros) habla a las claras de un caída libre de nuestros valores. Y eso es lo realmente lamentable.

1 comentario:

Eloy dijo...

Querido xxxyyyzzz:
Podríamos cambiar esa frase que dice que "cada pueblo tiene el gobernante que se merece", por la de "la t.v. que se merece".
Estamos en épocas de apocalipsis (sin caer en demagogias religiosas), y por tanto todo lo que ocurre en este mundo, o casi todo, tiende para ese lado. Por ej.: Como puede ser que "la gran diva argentina" sea un TRABA? Estamos todos Locos!!!!
Gracias a Dios en casa vemos mucho TyC, ESPN, etc, que como ya sabemos, y hablamos en una de tus editoriales pasadas, no estan exentos de nada!!!
Un abrazo.
Y aguante la familia Ingalls
jajaja